La despedida de Nicolás Larcamón de Cruz Azul no pasó desapercibida… y menos por el tono que dejó más preguntas que certezas.
El técnico argentino publicó un mensaje en redes sociales donde habló de “tranquilidad” y de haberlo “entregado todo”, pero en el entorno celeste ya hay quienes interpretan sus palabras como una salida más forzada que voluntaria. ¿Realmente se va en paz o es un adiós diplomático tras diferencias internas?
Larcamón agradeció a jugadores, directiva y afición, pero evitó entrar en detalles sobre los motivos de su salida. Ese silencio ha encendido la polémica: versiones apuntan a desacuerdos con la dirigencia sobre refuerzos, decisiones tácticas e incluso manejo del vestidor en momentos clave del torneo.
Además, su frase final —“siempre nos está pasando lo mejor”— ha sido tomada por algunos aficionados como un mensaje encriptado, casi irónico, considerando que el equipo no logró cumplir con las expectativas.
En redes, la afición está dividida: mientras unos reconocen el trabajo del argentino y lamentan su salida, otros cuestionan si realmente dejó una base sólida o si simplemente se quedó corto en los momentos importantes.
Lo cierto es que la salida de Larcamón abre otro capítulo de incertidumbre en Cruz Azul, un club que sigue sin encontrar estabilidad en el banquillo… y donde cada despedida parece traer más dudas que respuestas.
